Es hermoso cuando vez una foto perdida, una foto que te hace recordar los mejores momentos de tu vida. Un amor en aquella sincera fotografía. Fui pasando algunas fotos que encontré en mi caja beige, donde guardaba mis cosas más importantes. En el que recordé una amistad muy importante y un amor tan fuerte como el de crepúsculo.
Bueno tal vez comparar mi amor por Josh con crepúsculo es un poco exagerado, El y yo nos conocemos desde muy pequeños y sinceramente hemos estado juntos desde siempre. Mucha gente me pregunta cómo no me aburro de estar con la misma persona desde hace mas de 5 años, pero supongo que cuando amas tanto a una persona el tiempo y los años nunca son suficiente para estar con él.
Un San Valentín mas y un san Valentín menos que tendré , el día de hoy es nuestra última clase en este instituto, ya que mañana sábado estaremos graduados y listos para ir a la universidad, listos para una nueva vida. Donde comienza lo bueno.
Josh hoy en clase de matemática, la última del día, 20 minutos antes de terminar la clase le pidió al profesor poder decir unas palabras.
“Hey, yo quería decirles unas palabras, antes de terminar la clase ya que luego de esta clase todos iremos por lados distintos a estudiar cosas distintas, saliendo del país o en diversas universidades, nuestra vida realmente comienza desde esta salida de preparatorio a el mundo. Yo quería que supieran que ya he tomado una decisión de lo que realmente quiero, lo que más quiero es, es pasar mi vida junto a ti Cassie, y así pues yo quería saber si ¿querrías casarte conmigo? “
Cuando Josh pronuncio esas palabras en frente de todos, quede tan sorprendida como todos por el simple hecho de que el hombre que amaba, ahora si seria mío para toda la vida y nada podría separarlo de mi. Recuerdo que me emocione tanto que salí corriendo del pupitre y me lance en sus brazos y lo bese, algo intenso pero corto, por todo el público que teníamos, que a pesar de todo, nos aplaudieron y le termine contestando con un simple y conciso –Si, acepto.
También recuerdo aquella chica llamada Fabiana que le conto a todo el colegio que Josh y yo estábamos comprometidos, la propia chismosa, una vez me entere de que fue ella la que lo dijo todo, no supe si molestarme o no, fue algo extraño ver como todos nos miraban el sábado en la graduación, pero debo admitir que no me importaba estar comprometida con Josh era lo mejor que me había pasado en la vida.
Todo eso logre recordar al ver esa pequeña foto perdida en mi vieja caja beige en un rincón del closet. Este 14 de febrero Josh y yo cumplimos 43 años de casados, la caja beige estuvo conmigo desde los 18 años, siempre ahí sin abrir y hoy que la había abierto había descubierto todo lo que había pasado con Josh y lo mucho que lo amaba y lo seguía amando, y que a pesar de ser una vieja algo malhumorada y regañona yo sabía que él me amaba y habíamos conseguido tener un amor tan lindo como crepúsculo.
Un amor profundo, un amor verdadero, un amor diferente, un amor mejor que el de crepúsculo. Un amor real.